Conviviendo con el dolor muscular

Conviviendo con el dolor muscular
Conviviendo con el dolor muscular

A fines del año pasado, las atenciones en el campo deportivo, como no podría ser de otra forma, estaban dirigidas para la tradicional Carrera de San Silvestre. Es una de las pruebas totalmente atípicas, en lo que se refiere a la Fisiología del Esfuerzo, produciendo en los participantes más ansiosos, dolores musculares bastante significativas.

A pesar de ser desconocida la verdadera causa del dolor llamado por los fisiólogos de Dolor Muscular Tardío, depende casi directamente de la Intensidad, Duración del Esfuerzo y del Tipo de ejercicio realizado. Siendo así, la causa principal puede estar relacionada a micro traumatismos e inflamación aguda de las fibras musculares, estiramiento excesivo del tejido conjuntivo del músculo, alteración del mecanismo celular de entrada y de salida de calcio o varios factores combinados.

A pesar de que iniciantes y ancianos están más propensos, cualquier persona que decida realizar una actividad para la cual no esté acostumbrada, podrá ser sorprendida con dolores musculares dentro de las 24/48 horas siguientes a la actividad, lo cual no deja de ser una adaptación normal del organismo.

Ay!!! Ay!!! Ay!!! Qué dolor!!! “Mentol Chino frotando alivia”. En este caso no. Productos famosos como el popular “Mentol Chino”, Lasonil, Benguei y otros similares son apenas paliativos que no actúan en la causa. Si la actividad que produjo el dolor fue bien planificada, una actividad física más leve al día siguiente sirve para ayudar en el proceso de adaptación muscular a las nuevas exigencias del entrenamiento. Sin embargo, si los dolores musculares fueren muy intensos, el hielo es una mejor opción. Con cualquier exigencia mayor de la musculatura, los micro traumatismos de las fibras musculares vienen acompañados de derramamiento de líquidos entre las fibras, hasta cierto punto, una reacción normal de defensa del organismo. Las bolsas de hielo, además de aliviar el dolor, provocan una reducción en la concentración de estos líquidos (vasoconstricción). En competencias realizadas en fases eliminatorias en el mismo día, como por ejemplo los 100 metros planos, después de cada etapa, los corredores sumergen las piernas en un barril lleno de agua helada con la finalidad de evitar dolor muscular que pueda perjudicar la siguiente fase.

Lo peor que se puede hacer, sin lugar a dudas, es aplicar calor, pudiendo ser un gran error en estas situaciones. El calor provoca el aumento de líquidos y de sangre en la región, proceso conocido como (vaso dilatación) comprometiendo o retardando la recuperación del tejido muscular.

Siempre es bueno recordar que a menudo el dolor es una señal de alarma y no debe ser totalmente ignorada. Mientras tanto, si la rutina de ejercicios del plano de entrenamiento fuera soportable, debe continuar o talvez disminuir la intensidad. Si surgiera un dolor agudo la atención debe ser redoblada, pudiendo ser el caso de que la actividad sea suspendida. El sentido común debe imponerse.

En la carrera de San Silvestre existen dos tipos de públicos bien distintos e inclusive separados desde la salida. La elite “A” y “B”, que son los atletas y el “pueblo” aficionado.
El Dolor Muscular Tardío afecta a cualquiera indistintamente, pero el aficionado siente más, por estar menos acostumbrado a realizar esfuerzos extras de esta naturaleza. Los atletas son un caso aparte, porque siempre necesitan estar ultrapasando sus limites y el dolor muscular es, generalmente, una constante en sus vidas. Sentir más o menos, puede significar, muchas veces, la diferencia entre la victoria y la derrota. Por este motivo, el atleta no puede ser visto como un ejemplo de salud y bienestar.

Cualquier persona que decida aumentar la intensidad de la actividad física escogida, va a sentir siempre, en menor o mayor grado y no hay quien no lo haya vivenciado así. Con supervisión profesional los problemas pueden ser amenizados. Sin embargo, no debemos confundir con sinónimo de buen desempeño o de resultado siempre positivo, como sucede con expresiones que están “en la punta de la lengua” de los frecuentadores de gimnasios: Caramba! La gimnasia de ayer fue excelente! Estoy todo adolorido. Tampoco es así, no es verdad?

La prevención del dolor es una cuestión de previsión de descanso activo (actividad leve) o si fuera necesario, el pasivo (reposo total). Esto vale para cualquier persona.

Es importante recordar que, al contrario de lo que es divulgado en textos no especializados, el dolor muscular no está relacionado con la concentración de lactato sanguíneo y sí con el tipo de contracción muscular. MacArdle cita que las contracciones excéntricas, como por ejemplo, correr en bajada, y la carrera de San Silvestre comienza así, no aumenta tanto la concentración de lactato, pero provocan dolores musculares. Las contracciones concéntricas, correr en terreno plano, puede aumentar mucho la concentración de lactato, sin embargo los dolores musculares son menos percibidos. Por lo tanto, en la San Silvestre, como vimos en la última edición, el que sale muy rápido intentando aprovechar la bajada, generalmente no es el que gana la prueba y, como si no fuera suficiente, lleva para casa fuertes dolores musculares.